El karate es un gran método de defensa personal, ayuda a canalizar la agresividad de la persona a través de la gran actividad física que realiza y es un inmejorable sistema para el desarrollo físico, pues pone en juego todos los procedimientos del cuerpo y los amplía al tiempo que favorece todos sus funcionamientos. Pero lo principal es que desarrolla la personalidad y el carácter de quien lo practica, como ya decía el maestro Gichin Funakoshi. El desarrollo personal y espiritual del individuo, a través del karate hará que aquel sea positivo para la sociedad, fin ultimo y objetivo principal.
Lo de menos en este sentido es que el karate sea un medio de lucha, pues lo principal es la lucha diaria que mantenemos con nosotros mismos “ EL DO ” (camino) que hacíamos mención antes, hará que logremos estos objetivos por este orden; paz y armonía individual interior, paz y armonía de la sociedad en general. No es nada fácil seguir este camino, deberíamos seguirlo toda nuestra vida. A veces no es fácil encontrar el camino y otras cuando se encuentra es difícil mantenerlo, hace falta un espíritu (Kihaku) perseverante, fortaleciéndolo a la vez mediante el entrenamiento cotidiano de Karate-Do. Ser feliz es lo principal, personal y de grupo, a lo que se puede llegar por el Karate-Do o por otros caminos, por ejemplo, la meditación, el arte, y muchos más.
Los grandes maestros del karate, todos ellos grandes figuras físicas, personales y espirituales gracias al karate, practicaban asiduamente algunos de estos otros caminos.
Como un complemento y ayuda al mismo objetivo. Sin excepción, todos buscaban primero en si mismos, en su interior, tratando de conseguir su equilibrio, su paz y su armonía. Alguno de los caminos alternativos puede ser parecidos y otros muy diferentes, pero todos persiguen los mismos objetivos.
El desarrollo interno y espiritual da además como resultado una energía interior, que después, como la principal cualidad desarrollada por el karate, podrá aplicarse a muchas facetas de la vida. Los monjes y grandes maestros de karate ayudan al ensanchamiento de esa energía interna con algunas prácticas especiales, de la meditación. Una de ellas, la caída de torrentes para predisponer el sistema nervioso al desarrollo de la energía interna. Otras prácticas consisten en la utilización de Mudras o posiciones especiales de los dedos de las manos, que actúan así de manera particular en la circulación y aprovechamiento de la energía interna. La respiración, como es lógico, juega también un especial papel para que el sistema nervioso extienda su energía. Los Mudras o sonidos que al ser pronunciados susurradamente producen unas determinadas vibraciones sobre el sistema nervioso a la vez que ayudan a la concentración durante la meditación es otro de los medios que, complementado con los demás, hará, a lo largo de mucho tiempo de practica, que la energía interna sea ascendente.
El estado de equilibrio mental que proporciona la práctica del karate hará que la persona, adquiera una adecuada personalidad, humildad, bondad etc. Y que no caiga en los llamados “ males del Budo “, arrogancia, exceso de confianza, menos precio, maldad, cólera, prepotencia etc. con lo que la sociedad, como decíamos antes, saldrá ganando.
La paz y armonía de la mente y espíritu también hará que, ante cualquier estimulo o situación reaccionemos y decidamos la respuesta mas adecuada instantáneamente.
Esto es lo que se conoce con el nombre de Fudoshin o mente libre y vacía de todo pensamiento. Con lo que practicamos karate para llegar al Mushin, o estado de no-mente, que nos permita adquirir una armonía con la naturaleza que nos llevaría al
Hei Ho o placer. Una mente equilibrada siempre actuará dentro de una moral y ética recta.
El exceso de enfoque en la competición deportiva puede llevar a eliminar del karate lo bonito y atrayente (aspecto filosófico incluso místico, técnicas de mano abierta, torsiones, proyecciones, técnicas con armas. Etc.) Como la etiqueta y protocolo de respeto y humildad (fácilmente dejado de lado al buscar ser el mejor en la competición).
Se puede perder esa enseñanza paralela enfocada a mejorar a la persona moralmente. La competición es muy limitada y además un bajo tanto por ciento de karatekas la practica. En competición solo uno es el campeón (durante algún tiempo), mientras que en Karate-Do todos vencen al superarse a si mismos y para siempre. Mientras al campeón debe ser el mejor y dejar en la cuneta a otros. No obstante bien entendida y en su debida medida puede ser parte de la practica de karate al permitirnos conocer nuestras reacciones ante una situación de estrés, y de probar nuestra técnica aunque sea limitada por un reglamento, a relacionarnos y a conocer otros practicantes de diferentes estilos y procedencias con los que compartir conocimientos y experiencias en la practica del Karate-Do.
Los grados en Karate-Do forman parte de la faceta tradicional y no de la competitiva, en la que se premia con medallas. El grado no viene en función de los combates ganados y sí de los evitados. Ese es el espíritu del karate.
El verdadero Maestro de karate esta provisto de un carisma especial por el que es admirado y escuchado, formando a sus discípulos técnica y espiritualmente, El propósito del Karate-Do no es derrotar a otros, a pesar de ser un arte marcial, si no el de vencerse a uno mismo, conociéndose mejor cada día a través de un entrenamiento sincero y entregado, lo que nos permitirá moldear un carácter ideal basado en obtener beneficios físicos y espirituales.
Esos beneficios que perseguimos pueden deteriorarse con un exceso de cordialidad, por lo que en el dojo se debe mantener el orden jerárquico entre el Sensei, Sempais y Kohais. Sin que ello impida un buen ambiente, humor, etc. Pero sabiendo cada cual
Su lugar y sus límites.
Después de todo esto resultará más fácil comprender las ideas de los grandes maestros cuando nos dicen que “lo mas triste que le puede ocurrir a un karateka es tener que utilizar el Karate-Do en la calle”. Siendo que el karate nos enseña que los problemas deben arreglarse con un dialogo sereno y lógico, aunque ello lleve mucho tiempo, más teniendo en cuenta que lo logrado por la fuerza dura muy poco, mientras lo que se logra por el uso de la lógica y el dialogo dura para siempre.
Por lo tanto debemos mediante la práctica del karate desarrollar un corazón limpio y un espíritu y mente imperturbable. La predisposición a base de un vació de mente Fudoshin será el camino. Ahora entiendo mucho mejor esas palabras que los maestros de karate do (Nakayama, Kase, Kanazawa, etc) dichas en sus cursos y que a nosotros (en general) sin entender y sin saber, las dejábamos pasar de largo, eran otros tiempos y nos preocupaban otras cosas. El tiempo, ese lapsus de vida que nos hace ver las cosas de otra manera, y que para cada cosa hay un tiempo.
Desde mi humilde conocimiento y desarrollo dentro del Karate Do, el Budo debe entenderse más como un método para impedir la guerra que para prepararla. Ahora entenderemos que el Karate Do no es un combate contra los demás, solo contra uno mismo.
Hasta la próxima disertación; OSS……..
Por: Mariano Chantal Linares
5· dan de Karate Do Shotokan