De nuevo en casa, todavía
afectado por el cambio horario lo que me permite a través de las noches
en blanco a largar el día para ordenar mis ideas que están mas
claras que mis propios sentimientos.
Nuestra estancia en Kioto esta vez en una de las épocas más bonitas
del año entre los meses de septiembre y octubre. Como siempre el viaje
a este bello país cargado de emociones y esta vez con un sentimiento
como el que va a pasar unos días a su segunda casa.
Ver otra vez a los maestros esas entrañables personas que en su día
hace ya años, se mostraron asépticos a que unos occidentales practicasen
iaido hoy entusiasmados por habernos propuesto a la Kioto Iaido Remei como aspirantes
a los grados ante el tribunal de la Kioto Iaido Remmei.
Muchas veces repasando el ultimo día pienso y me pregunto a mi mismo
no se quien se encontraba mas emocionado nuestro Maestro o nosotros el día
que nos examinamos y dieron los resultados a los 340 aspirantes cuando oyó
el aprobado como el dice de sus alumnos españoles. (lo que
es cierto que a nosotros nos emocionaba su propia emoción).
En este viaje hemos comprendido esas cosas que no se ven las que están
de tras del Iai. Comprendimos que el verdadero Iaido es Reishiki y Seme es decir
cortesía y amenaza. Tengo todavía muy fresca la imagen de cada
uno de ellos, su elegancia, naturalidad, moviéndose con la fluidez que
dignifica la edad en el Iai estado de la vida donde se encuentra la verdadera
técnica, la correcta, 70, 85,92 años. Sus acciones eran la técnica
justa, la técnica adecuada. Cualquiera de ellos tenía la dignidad
y el arrojo de los guerreros más famosos de antaño. Cualquiera
pudo ser uno de ellos.
Estos grandes hombres de armas en todo momento nos inculcaron el sentimiento
que representa el katana lo que significa para un samurai la lealtad, el autosacrificio,
la buena voluntad, el culto a los sentimientos este el verdadero espíritu
del samurai.
Nada mas llegar a Kioto impacientes por empezar, nos dirigimos al Butokuden
para sentir las sensaciones de un lugar que más que un dojo parece un
santuario. En un lado el habitáculo preparado para cuando el emperador
supervisaba las demostraciones. En ese mismo suelo en 1916 en el que el maestro
Fundador del Karate el Sensei Funakoshi realizó su primera demostración
gracias al maestro de iaido Hakudo Nakayama al igual que el maestro Ueshiva
desarrollo su aikido.
Que difícil resulta explicar lo que uno siente en esos momentos, yo sentí
paz quizás producto de la bondad de ese gran hombre, los maestros. Había
mucha comprensión pero sobre todo había en el ambiente algo que
te obligaba a ofrecer lo mejor de uno mismo. Nunca había experimentado
semejante sensación era como si nuestro espíritu instintivamente
condujese a la mente.
Cuantas veces me he imaginado como hubiera sido ese samurai de alto rango perteneciente
al clan Satsuma al servicio de una gran causa me refiero a Saigo TAKAMORI.
La primera vez que lo vi fue en el parque de Ueno en Tokio en el año
83 estaba su estatua en bronce corpulento y fuerte y a sus pies su perro un
Akita.
Si hay algo en Japón que no se puede pasar por alto al repasar su historia
es a este guerrero que hizo posible la restauración Mmeiji. General en
Jefe en 1872 de todas las fuerzas armadas del país llego a ser Ministro
de la guerra dimitiendo de todo cargo excepto el de general de la armada cargo
desde donde pudo hacer extensiva su lucha contra la abolición del status
samurai ley impuesta a estos guerreros de antaño conocida como Heitorei.Este
samurai fiel a sus tradiciones, negándose a ser transformado su ejercito
por una armada moderna abrió en Kagoshima los dojos mas famosos de todo
Japón enseñando a los jóvenes las artes clásicas
guerreras recuperando de nuevo el espíritu del Budo como la etiqueta
del samurai tradicional (Bushido). Miles de jóvenes asistían a
sus clases como medida de protesta ante las nuevas intenciones del Gobierno
central de Tokio.
Esta situación de tensión trajo la insurrección de miles
de jóvenes samurais provocando un golpe de estado evitando así
la influencia occidental en la sociedad nipona.
Este valiente samurai el popular héroe de la restauración samurai
tradicionalista, no reformador. De regreso a Satsuma hizo como si la reforma
nunca se hubiese llevado a cabo consiguiendo que los samurais se negasen a cumplir
la ley del desarme algo tan valioso para esa casta guerrera. Negándose
a pagar todo tributo al gobierno de Tokio y haciendo oídos sordos a todo
mandato se encamino hacia el norte en 1877 al frente de 14.000 samuráis
atacando una guarnición de más de 60.000 hombres. Derrotado y
herido de bala en esta contienda tomó el único camino que le queda
a un valiente samurai el Seppuku pidiéndole a uno de sus compañeros
a Beppu Shinsuke que hiciese de Kaisaku (amigo que en el momento transitorio
del paso de la vida a la muerte te decapita) .
Algunos miembros de su ejército siguieron el ejemplo de su caudillo,
más de 2000 samurais fueron enterrados en la Necropolis de Nanshu Kagoshima.
Saigo se convirtió en otro héroe de la historia Nipona simbolizando
la resistencia a un poder autoritario e injusto. Paso este noble caballero a
encarnar las virtudes eternas de los verdaderos samurais. Hoy ha pasado mucho
tiempo desde 1983 y gracias a mis maestros que me enseñaron a ver el
arte desde el sentimiento he comprendido lo que aquella vez no puede descubrir
mirando esta estatua de bronce. Al tenerla delante de mis ojos la segunda vez
en este viaje entendí lo que representaba, la decisión justa (GI)
la bravura y el arrojo (YU) el honor (Melyo) pero sobre todo lo que representa
su perro la fidelidad (Chugi).
Hoy comprendo que para ser samurai no hace falta nada mas que una sentimiento
que invade todo nuestro corazón dedicar la vida a una sola causa Hacer
bien a los demás de esta manera entiendo el sacrificio de una clase
guerra que antaño fue remota y misteriosa pero que hoy enriquece el erario
del mundo con una inspiración noble. Así son mis maestros.
Este articulo lo dedico a un buen alumno de Kenjutsu Martín
Fernández como a todo el grupo de alumnos de Albacete que le siguen con
pasión todo lo que el hacepor el arte una forma de hacer bien a
los demás.
Por Jesús García
Cinturón Negro 6º Dan de Karate
Cinturón Negro de Iaido(sete-Iai)
Cinturón negro de Iaido(muso shinden)